Maria Laura Ibarra
Los alumnos del Liceo 38 hablarán desde hoy de un antes y un después del episodio de violencia del jueves y con un equipo de sicólogos abordarán el tema para encontrar soluciones. Mientras, los docentes esperan respuesta de Secundaria.
"Se inicia un trabajo de hormiga", aseguró el docente de Matemáticas, Nicolás Pisoni, refiriéndose a los talleres que se dictarán desde hoy con el objetivo de que los alumnos del liceo de La Teja cambien sus actitudes violentas.
Tras la reunión que el equipo multidisciplinario de Secundaria -integrado por un sicólogo del programa de violencia y la coordinadora de los equipos multidisciplinarios de Secundaria- mantuvo ayer con docentes y padres del Liceo 38, resolvieron que a partir de hoy se realizarán talleres especiales con los estudiantes de primer año y el miércoles se hará lo mismo con los de segundo y tercero.
En esas instancias, se trabajará en equipos donde se tratará el tema de la violencia en los centros educativos, tras la trifulca entre estudiantes ocurrida del jueves pasado, que terminó con destrozos en el liceo y en el barrio y la intervención de la Policía, con balazos y cachiporrazos de por medio.
Los talleres, que se dictarán entre las 10 y 12 horas para los estudiantes del turno matutino y de 15 a 17 horas para los del vespertino, serán bajo la modalidad de "talleres especiales" coordinados por los docentes y sicólogos con el objetivo de iniciar un trabajo que se va a prologar en el tiempo.
"Es la forma de comenzar un trabajo para que no quede un `acá no paso nada` ", indicó la vocera del grupo de docentes, Nydia Correa.
Según indicaron los profesores, los alumnos que estén identificados por haber ocasionado o intervenido en los hechos de violencia del jueves "van a ser sancionados; en principio, serán suspendidos", dijo la vocera de los docentes.
En el mismo sentido, el profesor de Inglés, Osvaldo Farías, explicó que la solución pasa por ser mucho más estrictos con los estudiantes que ocasionan los disturbios y hasta propone sacar al grupo que complican el tema porque si no "en julio prenden fuego el liceo", sentenció.
Los docentes también destacaron que de ahora en más el recreo será un momento de extrema atención, durante el cual trabajarán profesores y adscriptos con cada grupo. "Hay que hacer de cada recreo otro espacio, porque es cuando se generan especialmente los hechos de violencia", afirmó Correa.
CONDICIONADO. El comienzo de los cursos curriculares el próximo jueves está supeditado a que las autoridades entreguen hoy por escrito una respuesta a los reclamos que los docentes le presentaron el sábado. "Una vez que contesten eso se discutirá qué va a pasar después", aseguró Correa.
Además del equipo pedagógico, los docentes reclaman que se contraten a siete profesores adscriptos con el perfil adecuado para trabajar con estudiantes de contexto crítico y dos profesores orientadores pedagógicos (uno para cada turno), materiales didácticos, una reja perimetral en la vereda del liceo y, en vistas al año lectivo 2009, exigieron que el número de alumnos no exceda el número de 25 por grupo (frente a los 40 que hay actualmente).
SERIEDAD. Los docentes también reclamaron que sus pedidos sean considerados "con seriedad" por las autoridades de Secundaria. Esto se debe a que se sintieron "defraudados" tras los compromisos asumidos el viernes por la directora de Secundaria, Alex Mazzei, cuando el equipo multidisciplinario no se presentó el sábado a la reunión de coordinación.
"Nos hubiera gustado que todo el Consejo de Secundaria tomara con más seriedad todo lo que pasó", sentenció la vocera de los docentes. Esa postura produjo la reacción de los docentes de no comenzar las clases en las condiciones actuales.