MALDONADO | MARCELO GALLARDO
El padrastro de Pamela y un amigo de éste son nuevamente indagados por la Policía. Mientras la investigación del crimen se dispara en varias direcciones, los fernandinos marcharon contra la inseguridad con el jefe de Policía local a la cabeza.
Al cierre de esta edición la Policía continuaba interrogando a Eduardo Cáceres, también conocido por el apodo de "El Pechuga". Un amigo del padrastro de la niña Pamela Silva, conocido por el apodo de "El Huevo" fue detenido y también conducido a los despachos de la Dirección de Investigaciones.
En las primeras horas de la mañana Cáceres fue llevado desde la cárcel de Las Rosas a la Jefatura de Policía, en el centro de la ciudad de Maldonado. Poco después otro equipo policial detuvo al amigo de Cáceres, un hombre que ya había pasado por la sede judicial, antes de que el juez Federico Álvarez Petraglia determinara el procesamiento de Cáceres por un delito continuado de violación.
De momento, según confiaron fuentes de la investigación, el principal sospechoso en el crimen continúa siendo Cáceres. No obstante, el padrastro continuó negando su participación en el brutal asesinato.
Mientras los policías indagan a estos dos hombres, que probablemente sean conducidos el lunes nuevamente al Juzgado Letrado, otras líneas de investigación siguen siendo objeto de atención.
Tal el caso de la posible vinculación del crimen con un cuadro de prostitución que haya involucrado a la niña. En tal sentido, el jefe de Policía de Maldonado, Eduardo Martínez, confirmó ayer a El País que se había indagado al dueño de un prostíbulo ubicado al Norte de la ciudad. "Efectivamente, se indagó a esa persona, pero al momento no surge ningún elemento que lo vincule al caso", apuntó Martínez.
El cuestionario al que fue sometido el dueño del establecimiento fue extenso. De hecho el interrogatorio que se llevó a cabo el viernes duró cuatro horas, indicaron fuentes policiales consultadas.
En los próximos días se espera que el conjunto de las averiguaciones en curso pueda dar lugar a novedades.
marcha. Alrededor de unas 2.000 personas marcharon en silencio ayer de tarde por el centro de la ciudad.
La gruesa columna de gente iba encabezada por una gran pancarta que portaban Lorena Toledo y Mario Dorado, novia y padre, respectivamente, del joven Fabián Dorado. Pero también iban al frente el propio jefe de Policía, Eduardo Martínez. También estaban en las primeras filas el diputado oficialista Darío Pérez, el diputado colorado Germán Cardozo y el presidente de la Junta Departamental, el edil oficialista Gastón Pereira, entre otras figuras.
Las personas comenzaron a concentrarse sobre la hora 18 en la calle Joaquín de Viana y la avenida Lavalleja. Desde allí marcharon por 25 de Mayo hacia el Este, unas cuatro cuadras hasta la Plaza San Fernando.
"Me parece que tenemos que demostrarle a la delincuencia que la gente no se va a quedar quieta, por eso creo que es importante que yo también participe en esa convocatoria", dijo a El País el jefe de Policía poco antes de la marcha.
La participación del inspector Martínez, empero, no lo libró de algún cuestionamiento. Precisamente, uno de los manifestantes portaba un cartel con una leyenda alusiva: "Es ridículo, vergonzoso e irracional ver a un Sr. Jefe de Policía protestar con sus víctimas ciudadanas por su impericia".
Los familiares del joven asesinado el mismo día que Pamela, empero, no cargaron las tintas contra la Jefatura, sino que reconocieron los esfuerzos de la Policía y piden al gobierno se le dote de mayores recursos.
La manifestación transcurrió sin tropiezos ni incidentes. Al llegar a la plaza principal, un representante de los organizadores -vecinos y familiares de víctimas- dirigió unas palabras que fueron cerradas con un aplauso por los asistentes.
Dorado: sin pistas
Hasta el momento no ha surgido ninguna pista que permita identificar al homicida del joven Fabián Dorado. El joven se encontraba en compañía de su novia en su auto, cuando fue abordado por un sujeto que desde fuera abrió fuego y le disparó a la cabeza. Una veintena de personas ha sido interrogada por la Policía y aunque se mantiene el optimismo entre los investigadores, aún no hay pistas del homicida.