Laberinto del caso pamela
Pamela Silva Larrosa (11) fue asesinada en la madrugada del domingo 4 de mayo. Las pericias revelarían más tarde que previamente fue sometida a abusos sexuales. Fue ultimada a golpes, posiblemente con una piedra, y luego le enterraron una rama de eucalipto en la cabeza.
La investigación constató que Pamela había hecho dos llamadas al Servicio 911 de la Jefatura de Policía de Montevideo, posiblemente por ignorar que debía marcar el prefijo 042 para comunicarse al servicio local. Dijo que un hombre la perseguía y luego se cortó la comunicación.
Las sospechas pronto comenzaron a recaer sobre el entorno familiar de la niña. Una segunda autopsia practicada por orden del juez reveló que la niña era víctima de frecuentes abusos sexuales. También que fue ultimada en un sitio distinto al que fue encontrado el cuerpo.
El 10 de mayo, luego de intensas jornadas de investigación, el padrastro de la niña, Eduardo Cáceres, confesó haber mantenido relaciones sexuales frecuentes con Pamela. La última vez en la tarde del sábado previo al crimen. Fue procesado con prisión.
La Policía y la Justicia trabajan sobre cuatro hipótesis para el crimen: que fue cometido por el padrastro de la niña en un arrebato pasional; que fue cometido por el desconocido que la niña dijo que la seguía; que fue muerta por otro de los sujetos que la abusó; que estaría vinculado a un tema de prostitución.
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