El ministro de Economía Danilo Astori dijo hoy en conferencia de prensa que la derogación del IRPF significa que todas las pasividades estarán excluídas del cálculo de este impuesto, así como del Impuesto a la Renta de los No Residentes, es decir aquellas personas que perciben una jubilación en Uruguay pero residen en el exterior.
Astori afirmó que se establece un proyecto de ley con un impuesto "especial" para las pasividades que es independiente a los cálculos del IRPF.
El ministro de Economía dijo que el "Impuesto a la Asistencia a la Seguridad Social" será destinado a mejorar el Banco de Previsión Social (BPS) y su aplicación está prevista para el 7 de junio de 2008.
Astori explicó que la metodología es similar a la ya conocida. Es un importe por franjas con tasas progresionales donde cada tasa se aplica a cada franja.
De esta manera se obtendrán "realmente justicia tributaria porque los que aparecen relativamente más gravados son los ingresos más elevados", puntualizó el secretario de Estado. En caso de recibir más de una jubilación de distintos orígenes, éstas se sumarán para calcular el impuesto.
AUMENTO.
Astori explicó que se sube además el mínimo no imponible. El nuevo tributo establece que no se pagará impuesto alguno hasta ocho Bases de Prestaciones (BP). Cada BP se calcula hoy en $1.775, por lo que el mínimo ahora será de $14.200.
Las franjas entonces serán las siguientes:
Entre 8 BP y 15 BP – $ 14.201 a $ 26.625 –10%.
Entre 15 BP y 50 BP – $ 26.625 a $ 88.750–20%.
Más de 50 BP – más de $ 88.750– 25%.
En la formulación actual, explicó el ministro de Bonomi, el mínimo no imponible son 5 BP, y 1 más por gastos de asistencia médica de los pasivos.
Astori aclaró además que las tasas efectivas son menores, ya que son un promedio ponderado de aplicar cada franja a cada tasa.
De esta manera una persona que tiene una jubilación de $ 20.000, pagará $ 580 de impuesto, el 2.9% del total; si gana $ 30. 000 pagará $1917,5 que es el 6,4% del total, y si gana $ 40.000 pagará $3917,5 es decir el 9,8% del total de sus ingresos.
Según los cálculos de Economía, el 87% de los pasivos del país —lo que incluye a los afiliados al BPS y a las Cajas paraestatales— no pagaran impuesto alguno. Además, el 96% de los pasivos, bajo este nuevo régimen, pagará menos del 5% de sus ingresos por pasividades.
Astori informó que se espera recaudar entre U$S 40 y 50 millones, pero que la pérdida por renuncia fiscal será de U$S 40 millones al año.
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