JOSÉ MASTANDREA
Después que se fue Juan Castillo Peñarol no pudo encontrar un sustituto en el arco.
Apuntó a Damián Frascarelli, de buenas actuaciones en Miramar Misiones, sobre todo, cuando le tocó enfrentar a los grandes en el Centenario.
Debutó en uno de los clásicos de verano y no le fue bien. Perdió una pelota clave que terminó en el segundo gol de Nacional, que a la postre se llevó el triunfo por 2 a 1.
Cuando el equipo viajó a China para jugar tres partidos, se rompió los ligamentos de una de sus rodillas y ya no pudo jugar más.
Guillermo Reyes apenas si jugó un clásico de verano. El primero, y no anduvo bien: Nacional ganó 3 a 0 y no volvió a ser titular, salvo en los partidos de China donde, aseguran, mostró un gran nivel.
Con Frascarelli lesionado, Peñarol salió a buscar desesperadamente otro arquero y allí surgió el nombre de Nicolás Biglianti, un hombre de 34 años, de correcta campaña en Rampla Juniors pero que un año antes había jugado en un equipo chico del Interior. Estaba en el Aurora de Bolivia, peleando para que le pagaran el sueldo.
Pero Biglianti corrió con la misma suerte que Frascarelli. Apenas si pudo jugar dos partidos en el Torneo Clausura. En un entrenamiento le pisaron una mano y le fracturaron un dedo. Se perdió casi todo el torneo y recién reapareció en el último encuentro frente a Rampla Juniors y en las finales contra River y Defensor Sporting.
Con River cometió tres errores y los tres terminaron en goles: "si no ganábamos este partido, ya tenía decidido dejar el fútbol", dijo después de la conquista de Peñarol, tras remontar un 1-3 y ganar 5-3.
En la primera final contra los violetas tuvo otro error que fue determinante. Se quedó sin reacción ante un cabezazo que se desvió pero fue directo a su cuerpo. Quiso agarrar la pelota y lo único que hizo fue meterla en su propio arco.
Mario Saralegui decidió rotar a los arqueros y no lo puso en el equipo que el miércoles jugó frente a Defensor Sporting.
La historia de Gonzalo Salgueiro es más conocida. Fue ascendido al plantel principal después de tener buenas actuaciones en la Tercera División. Llegó a Peñarol, libre de Juventud de Las Piedras, club con el que se había coronado campeón mundial juvenil de clubes en Viareggio.
Tiene un físico privilegiado para el puesto y recién este año (en agosto) cumplirá los 22 años.
Gustavo Matosas le dio la titularidad por encima de Reyes y respondió a medias. En el debut "se comió" un gol desde la mitad de la cancha, después de haber sacado mal del arco.
Tuvo luces y sombras. Su punto más alto fue contra Defensor en el Franzini y su más flojo fue contra Nacional en el clásico.
Perdió la titularidad después de varios errores. El más grave fue contra Tacuarembó. Salió a descolgar una pelota fácil pero su brazo derecho se enganchó con el hombro de Darío Rodríguez, perdió el balón y terminó en gol tacuaremboense. Peñarol ganó 2-1.
El regreso al arco fue nefasto. Un pelota mal jugada, terminó en falta de Gerardo Alcoba y roja. Para colmo de males, el tiro libre ambientó el 1 a 0 de Defensor, a los 4 minutos de juego. Ya no fue partido. Se le notó nervioso y sacó siempre mal con el pie.
Ahora volverá Biglianti pero todos saben que Peñarol tiene el arco maldito. Y le está costando caro. Muy caro.
Las cifras
34 años tiene Nicolás Biglianti. Mide 1.84 y pesa 79 kilos.
21 años tiene Gonzalo Salgueiro. Mide 1.90 y pesa 82 kilos.