El ministro de Economía, Danilo Astori, dijo ayer que habrá que ver si los acuerdos de precios que concretó la OPP con empresarios pueden ser renovados, porque esa herramienta "no se puede aplicar por largos períodos de tiempo".
Astori señaló en entrevista con el programa De 8 a 10 de radio Uruguay que cuando se reúna el Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central la semana próxima, se va a "confirmar la trayectoria de política muy contractiva".
De todas maneras, prefirió no ahondar en detalles sobre si se elevará o no, la tasa de interés de referencia que desde diciembre está en 7,25%.
Consultado por El País sobre si se va a seguir insistiendo por la vía de los acuerdos de precios o se tomarán otras opciones, el ministro respondió: "Vamos a seguir buscando".
Los acuerdos de precios que la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) ha implementado con empresarios en productos como harina, panificados, arroz, carne y aceite, fueron evaluados como "positivos" por Astori.
"Son acuerdos transitorios. Vencido el período (la mayoría caen el 31 de julio), hay que ir renovando los encuentros", agregó.
"No creo que esta herramienta se pueda aplicar en una situación como la que estamos viviendo durante períodos muy extensos", afirmó.
Por su parte, el director de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa), Martín Buxedas, dijo a El País que todavía no se puede afirmar que la suba de costos y de las materias primas haga imposible extender los acuerdos de precios voluntarios.
Según Buxedas, los altos valores y márgenes que consiguen las producciones agropecuarias podrían dar "algún espacio" a que no se traslade toda la suba de precios al mercado interno.
La suba del trigo, la soja y el ganado disponible sumado a los ajustes en combustibles, electricidad y salario hacen que los empresarios descarten extender los acuerdos.
META. Pese a que la inflación en los 12 meses cerrados a junio alcanzó a 8,42% y la meta oficial es de entre 3% y 7%, Astori afirmó que el gobierno "sigue trabajando con esta meta" y tratará de "ir acercando lo más posible la evolución real de la inflación con esta meta. Queremos que toda la sociedad vea que el gobierno está empeñado en lograr ese objetivo".
El ministro puntualizó que si bien "la política monetaria tiene un papel a jugar" en el combate a la inflación, "no es el principal instrumento" porque "no estamos ante una situación inflacionaria por el lado de la demanda, aunque también hay que cuidarla".
En ese sentido, reiteró que "está muy claro que los salarios no son factor inflacionario en el país. No hay un origen de demanda en la explicación de la inflación sino de oferta".
De todas maneras aclaró que eso no quiere decir que se pueda "aspirar a cualquier nivel de salario, sino a que no se va a combatir la inflación reprimiendo los salarios".
Además, sin mencionarlos hizo un llamado a la cautela a los sindicatos (que reclaman cláusulas gatillo para no perder poder de compra) al expresar que no se debe "perder de vista todo lo que hay en juego cuando se negocia un aspecto de este tipo. No solo está en juego el nivel de los salarios, (sino que) también el de empleo, producción e inversión.
Astori destacó que el desempleo disminuyó a 7,2% en mayo, "la menor tasa de desempleo en la historia contemporánea" del país.
"Esto hay que cuidarlo, esto hay que cuidarlo también cuando se desarrolla una negociación salarial como la que está en curso", reafirmó.
FISCAL. Astori expresó que para contener las presiones inflacionarias se debe "ser prudente en la política fiscal desde el punto de vista del gasto público. Ser prudentes en materia, sin dejar de cumplir con los compromisos asumidos, significa disponer de un margen para aplicar en términos de renuncia fiscal".
Explicó que el "instrumento fiscal" tiene como principal "desafío, financiar el sobrecosto energético".
De hecho, en los 12 meses cerrados a mayo la menor generación hidroeléctrica tuvo un efecto negativo en las cuentas públicas de 1,1% del Producto Interno Bruto (PIB).
"La crítica situación energética continuó impactando negativamente en el costo de generación eléctrica, lo que se reflejó en el resultado de UTE, Ancap y el gobierno Central -por menores transferencias de las empresas-", afirmó el lunes el Ministerio de Economía en un comunicado. En los 12 meses cerrados a mayo el déficit fiscal fue de 1% del PIB.
Argentina ni siquiera respondió
El ministro de Economía, Danilo Astori, sintetizó que en la cumbre de presidentes del Mercosur del lunes y martes pasado, no hubo discusiones. "Discusiones no hubo y ese es un problema". Se refirió a que en el caso del Código Aduanero (qué debió aprobarse en la reunión y no se logró), "el tema es que no discutimos". Hubo un planteo de Uruguay rechazando que se incorpore en el mismo la posibilidad unilateral de aplicar detracciones a las exportaciones como pide Argentina, "que ni siquiera fue respondido", comentó. Agregó que "sin hacerlo muy evidente Brasil apoya el planteo de Uruguay, Paraguay también" por lo que Argentina está "sola" en el tema. "No podemos seguir empantanados en esto", afirmó y recordó que en la eliminación del doble cobro del Arancel Externo Común (prevista para enero de 2009), "lamentablemente no se avanza".
Para The Economist se deberá endurecer la política monetaria
Según The Economist Intelligence Unit (EIU), el "alto" nivel del Índice de Precios al Productor Nacional (precios mayoristas) - que en los 12 meses cerrados a junio se ubicó en 23,1%- "continuarán ejerciendo presiones al alza en los precios al consumo, al buscar los productores traspasar el incremento en sus costos".
El informe de The Economist al que accedió El País, menciona que también otros aspectos aportarán presiones inflacionarias: "la menor velocidad de la apreciación del peso frente al dólar, la continuidad de los altos precios a nivel global en combustibles y alimentos y la expansión fiscal", se enumeró.
El EIU proyecta que la inflación "permanecerá por encima del rango durante 2008 y 2009, pese al sesgo restrictivo del Banco Central (BCU) con la tasa de interés promediando 7,7% este año y 8,2% en 2009".
Incluso indica que a la luz de los últimos datos de suba del Índice de Precios al Consumo -en junio fue de 1,28%-, la proyección de inflación será revisada al alza.
El rango objetivo del BCU es de entre 3% y 7% de inflación para los próximos 18 meses.
La tasa de interés de referencia se ubica en 7,25% desde diciembre y será evaluada en la reunión del BCU del próximo jueves.
The Economist afirma que "aunque el crecimiento de la demanda doméstica se va a moderar en 2008, es probable que sea necesario un endurecimiento" de la política monetaria más adelante.
Eso debería darse "particularmente si los sindicatos obtienen generosos aumentos de salarios", se agregó.