Centenares de miles de homosexuales, simpatizantes de la causa gay o simples turistas, participaron o asistieron al gran desfile del "Orgullo gay", celebrado este año bajo el lema de la "visibilidad lesbiana".
La joven secretaria de Estado para la igualdad del gobierno socialista, Bibiana Aido, de 31 años, encabezó el colorido desfile que atravesó el centro de la capital bajo un bochornoso calor estival al ritmo de músicas tecno o brasileñas.
"Es un día de alegría, de reivindicación de los derechos humanos y de todos los ciudadanos", declaró Aido, que alentó a las lesbianas a "dejar de vivir en la sombra" en un país que se sitúa en la vanguardia de los derechos homosexuales en Europa.
Muchas de ellas desfilaron a pleno sol bajo una gran banderola que afirmaba: "Lesbiana porque me gusta y me da la gana". Otras pancartas reclamaban "el fin de la homofobia" o indicaban "basta de persecuciones".
"Es bueno no sentirse como parte de una minoría por un día", declaró a la AFP Ligia Fernández, de 47 años, portando una bandera con los colores del arco iris en la cintura.
"Es lindo, no hay otra fiesta en Madrid igual", indicó por su parte David Ruiz, un mexicano de 33 años, mientras pasaba por encima de su cabeza un enorme globo con forma de preservativo.
Los temas de la "igualdad" y del laicismo fueron también mencionados a lo largo del desfile en el que participaron delegaciones de Amnistía Internacional, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y de los principales sindicatos.
Reunido en congreso en Madrid, el PSOE reclamó el sábado mayor laicismo para una sociedad que en cinco años evolucionó mucho con la adopción, en particular, del casamiento homosexual, pero donde la influencia de la Iglesia católica sigue siendo importante.
Unas treinta carrozas participaron en el desfile animado por la presencia de numerosos transexuales y de una delegación de peruanas ligeramente vestidas. A su paso iban distribuyendo preservativos.
"Es diferente de Francia. Es más grande, más colorido, los muchachos festejan más", estimó Serge Castro, un francés de 42 años venido de Tolosa, en el suroeste de Francia, para asistir a la fiesta.
Un abigarrado autobús de dos plantas, fletado por el partido socialista, portaba la inscripción "construyendo igualdad".
España fue el tercer país de la Unión Europea (UE), tras Holanda y Bélgica, en autorizar el casamiento entre personas del mismo sexo en julio de 2005 y en permitir la adopción de niños por homosexuales.
En marzo el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, defendió tales medidas afirmando que el PSOE había aportado "felicidad y dignidad pública" a miles de españoles.
Las medidas provocaron la ira de la Iglesia católica y de parte del conservador Partido Popular de oposición.
AFP