Haití empieza a extrañar a Aristide
El ex presidente es mencionado, otra vez, como el salvador del país más pobre del continente
Con Haití en otra escalada de violencia por el alza en los precios de los alimentos, muchos piden el regreso del ex presidente Jean-Bertrand Aristide, quien asoma como una amenaza para la supervivencia del mandatario René Preval, un antiguo protegido suyo.
Los expertos dudan que Aristide, exiliado en Sudáfrica, haya organizado las protestas a nivel nacional que causaron la muerte de siete personas, lesiones a centenares y que obligaron a dimitir al primer ministro Jacques Edouard Alexis. Pero aumentan las peticiones para que retorne a Haití el ex sacerdote.
Aristide, cuyo regreso fue reclamado con violentas manifestaciones en las que se vieron involucrados soldados uruguayos ya hizo antes un milagroso retorno. Derrocado en un golpe militar en 1991, soldados estadounidenses lo repusieron en el cargo en 1994. Luego de cumplir su mandato, fue reelecto en el 2001, pero fue derrocado otra vez en una sangrienta rebelión en el 2004.
Si bien está a kilómetros de distancia, sigue en el corazón y en las mentes de muchos haitianos. Su rostro sonriente, con lentes, está presente en las áreas pobres de Puerto Príncipe, desde pinturas vendidas a la vera de los caminos hasta fotografías que decoran los teléfonos celulares. Y a escasas cuadras del Palacio de Gobierno, pueden verse inscripciones en las paredes que dicen, "El rey Aristide regresará", y "Abajo Preval, Viva Aristide". (AP)
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