Afganistán, la República Democrática del Congo y Somalía son los tres países más inseguros del mundo, según el Índice de Estados Débiles en países en vías de desarrollo. El estudio de Brookings Institution ubica en el cuarto lugar a Sudán y, en el quinto, a Irak. Colombia, que figura en sexto lugar, es el único país latinoamericano en los primeros diez lugares.
Para hacer el ranking sobre inseguridad, el estudio midió los abusos a los derechos humanos, la existencia de conflictos armados y disputas territoriales, y la incidencia de golpes de Estado.
Si se toman en cuenta únicamente los abusos a los derechos humanos, el primer lugar lo ocupa Sudán, seguido de Irak y la República Democrática del Congo, que comparte su puesto con Colombia.
A la hora de buscar explicaciones, el estudio hace hincapié en el binomio casi inseparable que forman la pobreza y la violencia. Pone como ejemplo el caso de la República Democrática del Congo, al que etiqueta como "un país récord en violaciones severas a los derechos humanos". La renta per cápita es de 130 dólares al año y el 74% de la población padece desnutrición.
En este sentido, nueve de los diez países más pobres (Burundi, República Democrática del Congo, Liberia, Etiopía, Guinea-Bissau, Eritrea, Sierra Leona y Ruanda) son considerados por el estudio como "extremadamente débiles".
En el caso de Somalía, los autores sostiene que, desde 1991, las sucesivas guerras civiles llevaron a que no exista un poder realmente centralizado en el gobierno. Eso deriva en la ausencia de políticas de estados, prácticamente inexistentes tanto en salud como en educación. A Somalía se lo rotula directamente como "estado fallido".
Al analizar Afganistán, el estudio hace hincapié en las sucesivas guerras. También destaca el nivel de pobreza: tiene el índice de mortalidad infantil más alto del mundo.