No todas son iguales
POR ANALÍA FILOSI
OPINIÓN
No soy feminista, pero eso no quita que me moleste el abuso de la imagen de la mujer objeto sexual o de ser que vive pensando en tonterías que se da en la TV de hoy. El ejemplo más patente es "Bailando por un sueño", con un Marcelo Tinelli que está más "baboso" que nunca. No hay participante a la que no le mire las lolas o la cola con comentarios de doble sentido. Por el mismo camino transita Luis A. Carballo, cada vez más mimetizado con Olmedo (lo que no significa que lo sea), recalcando las curvas de las casi mudas Patricia Fierro y compañía, tanto para sketches como para juegos telefónicos. El constante uso del doble sentido llegó a enojar a la sexóloga Carolina Villalba, que pidió que pararan para que el televidente se diera cuenta de que estaba hablando en serio. Paréntesis: si es verdad que Carballo está por producirle un programa de sexo a Villalba, va ser la mejor noticia para una sexóloga a la que el contexto de Pizza a Carballo no ayuda en nada. Tenemos también el cambio de Bendita TV, donde es imposible que las miradas masculinas no se detengan en el escote de Claudia Fernández, cuando la apuesta era otra. Por suerte, Fernández exhibe otros atributos que justifican su elección como conductora. Finalmente, las mujeres de Escenas de matrimonio, todas destratadas por sus maridos con chistes hirientes derivados de que se las considera seres superficiales. Hay mujeres que se prestan o inspiran todo lo antes mencionado, no lo dudo, pero también habemos muchas otras a las que nos gustaría ver una imagen más respetuosa de nuestro género en la pantalla. Ténganlo en cuenta.
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